domingo, 23 de julio de 2006

Las drogas tóxicas, fuente de destrucción masiva (7ª parte)

Las drogas tóxicas, fuente de destrucción masiva (7ª parte)

Y en esta parte, ya los deprimentes, estos tienen una clasificación que deriva en Sedantes (Barbitúricos), Hipnóticos y Calmantes o tranquilizantes.

Deprimentes

Son drogas que afectan al SNC (Sistema Nervioso Central) desacelerando sus funciones. Se usan, unas veces como sustitutivos de la heroína o para intensificar sus efectos, otras, por personas que las consumen en cantidad superior a la recetada por el médico o que quieren escapar de problemas personales y fracasos que no han podido resolver, e incluso constituyen un medio frecuentemente utilizado para llegar al suicidio.

El abuso de fármacos deprimentes está muy extendido por todo el mundo occidental, (las imprescindibles pastillas para dormir, por ejemplo). Se consiguen en farmacias, a veces innecesariamente prescritos por médicos introducidos por “supuestos enfermos”, mediante la sustracción y falsificación de recetas médicas, y, en no pocos casos, en el mercado negro.

Clasificación según su origen

Los deprimentes se clasifican por su origen en naturales y sintéticos.

Los naturales, aparte del opio, depresor por antonomasia, existen otras plantas que producen efectos relajantes, como el “Curare” (que esta exudado de una planta del Amazonas y Orinoco, usado por los indígenas impregnando las puntas de las lanzas y flechas con dicha sustancia, que tiene la propiedad de relajar hasta tal punto el Sistema Nervioso Central que llega a parar el sistema motriz del hombre y de los animales.

Y los sintéticos, que son productos químicos que ya todos conocemos, realizados en laboratorio.

Clasificación según sus efectos

En:

- Sedantes (barbitúricos)

- Hipnóticos

- Calmantes o tranquilizantes

Deprimentes sedantes (barbitúricos)

Son drogas que producen relajamiento y depresión general y pueden provocar sueño.

Historia

En 1864, Adolf von Bayer, químico alemán, descubrió una sustancia de efectos depresores, ala que denominó Ácido Barbitúrico. En 1903 se comercializó el primer barbitúrico con el nombre de Veronal, y en 1912, el Luminal. Desde entonces, han aparecido más de 2500 derivados, no precisándose en medicina, al parecer, más de una docena.

En 1937 se descubrieron los peligros de su abuso, en cuanto a su capacidad para crear una fuerte dependencia física y psíquica y desarrollar tolerancia.

Usos médicos

Los barbitúricos son usados en medicina para sedación pre y post- quirúrgica; control de estados maníacos de enfermedades mentales; inducción al sueño; alivio de tensiones y ansiedad; en la pequeña cirugía, como anestésico; tratamiento de la hipertensión arterial y de la epilepsia.

Prescritos médicamente se administran por vía bucal y por inyección, aunque abusadores del Extremo Oriente incluso los consume fumados. Las dosis terapéuticas nunca son superiores a 200 mg: dosis entre 200 y 400 mg pueden ya causar la muerte y, las dosis de 1000 mg a 2000 mg por día llevan irremediablemente a resultados fatales.

Tomados bajo cuidado médico, son medicamentos muy eficaces y útiles, moderando la acción de los nervios y del sistema muscular, incluso del músculo cardíaco. Sin embargo, su abuso puede conducir a gravísimos problemas.

Efectos médicos

Por la duración de los efectos médicos, los barbitúricos suelen clasificarse en tres categorías:

1. De acción prolongada (Barbital, Fenobarbital). Su acción se desplaza lentamente por la sangre hasta el cerebro. Tardan de 30 a 60 minutos en producir efecto, que permanece durante 8 horas. Su eliminación, generalmente por el riñón es lenta y suele dejar “resaca”.

2. De acción corta-intermedia (Amobarbital, Secobarbital). Sus efectos se inician rápidamente, tardan de 10 a 20 minutos en producirse. Duran de 4 a 6 horas y su eliminación es rápida por el hígado No deja “resaca”.

3. De acción ultracorta (Tiopendal, Metoexital). Sus efectos se inician muy rápidamente, en menos de 10 minutos, pero permanecen también escasos minutos, de 15 a 20 aproximadamente.

De las 3 categorías, los de acción corta-intermedia son los preferidos de los barbituricómanos.

Efectos. Peligros del abuso.

El adicto que está bajo los efectos de los barbitúricos presenta unos síntomas característicos: dislalia (dificultad para articular las palabras); caminar tambaleante, parece estar ebrio sin oler a alcohol; mala coordinación; somnolencia; incapacidad de concentración; deterioro de la memoria; juicio defectuoso; frecuente paso de la risa al llanto o viceversa; irritabilidad y hostilidad y frecuentes erupciones en la piel.

La sintomatología del síndrome de abstinencia en un abusador crónico aparece a las 12 horas de haberse administrado la última dosis y se caracteriza por: insomnio; irascibilidad y nerviosismo; ansiedad; alucinaciones; temblores; náuseas; vómitos; espasmos musculares y descenso brusco de la presión arterial, que suele producir mareos y pérdida del conocimiento al ponerse en pie. Las sintomatologías se hacen más intensas en las horas siguientes y al cabo de las 36 a 72 horas pueden presentarse convulsiones semejantes a ataques epilépticos, que pueden prolongarse hasta 8 días, y son la causa principal para que sobrevenga la muerte.

En los casos de sobredosis con propósitos suicidas, el barbitúrico ingerido provoca contracción de pupila, reduce la profundidad y el ritmo de la respiración, provocando parálisis del centro respiratorio, que lleva al coma y más tarde a la muerte. Sin embargo, en estos casos, si se actúa antes de las dos horas, haciendo lavado de estómago, el intoxicado puede sobrevivir.

Otro peligro de los barbitúricos es el “automatismo de la droga”, fenómeno por el que la confusión mental hace olvidar el número de dosis ingeridas, así como el tiempo transcurrido entre las tomas, conduciendo a una dosis excesiva o sobredosis.

Igualmente, en el uso de los barbitúricos se da otro fenómeno, el “sinergismo” (potenciación del barbitúrico al mezclarlo con alcohol o estimulantes), que hace muy peligroso el consumo de estas drogas. Muchas muertes se han producido inadvertidamente al tomar alcohol pacientes sometidos a tratamientos con barbitúricos, debido al fenómeno de potenciación. Se dice que “un barbitúrico + una copa de alcohol = a 3 barbitúricos”, que pueden constituir una sobredosis.

Deprimentes hipnóticos

Son sustancias químicas que, una vez ingeridas, producen o inducen al sueño. Entre ellos destacan los “Hidratos de Cloral” usados en la sedación durante el día y para inducir al sueño.

Las dosis terapéuticas normales son de 250 mg para la sedación y de 500 a 1000 mg para el sueño. Los efectos comienzan a los 30 minutos y permanecen de 4 a 8 horas. Producen tolerancia y dependencia psíquica.

Calmantes o tranquilizantes

Son sustancias que alivian la ansiedad, relajan los músculos y ejercen efectos calmantes sin causar sueño. Se clasifican en dos grandes grupos:

- Mayores. Crean cierta tolerancia. Presentas las siguientes ventajas:

- Improbabilidad de dependencia.

- Posibilidad de uso prolongado.

- Escaso peligro de insuficiencia respiratoria.

Sus efectos secundarios son:

- Pérdida del control muscular y temblores.

- Somnolencia.

- Posibilidad de afecciones cutáneas y hepáticas.

- Menores.

Se utilizan para el tratamiento de trastornos emocionales o afectivos, o bien como simples relajantes musculares.

Su uso durante largos períodos de tiempo puede desarrollar cierta dependencia psíquica y cierta tolerancia. Entre los más importantes destacan Líbrium, Válium y Meprobamato.

Se presentan normalmente en forma de cápsulas, pastillas o ampollas inyectables.

Inhalantes- Delirantes

Son sustancias, generalmente solventes químicos, compuestas por hidratos de carbono o hidratos de cloro volátiles, con las que se abusa inhalando los vapores que producen.

Existen diferentes tipos:

Toluenos: Cemento líquido para pegar.

Triloroetanos: Quitamanchas, gasolinas.

Fluorocarbonos: Gases que suelen llevar los “sprays”.

Los efectos, en general, son síntomas agudos en el cerebro, parecidos a los producidos por intoxicación alcohólica, agitaciones agradables; euforia temporal; dolores de cabeza no muy fuertes; desorientación; letargo; aturdimiento; delirio; visión doble e incluso alucinaciones. También son frecuentes los chillidos en los oídos, estornudos; náuseas; vómitos; diarreas; dolores en las piernas, cuello, y pecho; amnesia; pérdida de reflejos; falta de coordinación muscular; estremecimientos de manos y pies; temblores; ataques epilépticos y dilatación de pupilas.

Y los efectos en grandes dosis son, fatiga, depresión, pérdida de apetito y peso; irritación de piel y tráquea; mal aliento; deterioro de la escritura; inhibición de tejidos óseos; amnesias; anormalidades en los glóbulos blancos; congestiones; hemorragias pulmonares; degeneración cerebra; presión de los líquidos en la espina dorsal, causada por edema cerebral; y serios daños en el hígado y riñones.

Las formas de consumo.

Los disolventes se echan en un pañuelo o papel plastificado, aplicándose directamente a la nariz. Es frecuente inhalara los vapores alternándolo con bebidas alcohólicas. Otras veces se huele directamente del recipiente: tanques de gasolina de vehículos y maquinaria, botes de pegamento, etc.

Las estadísticas señalan que estas drogas son más abusadas por los niños que por las niñas y su incidencia en la población adulta es prácticamente nula.

Estas drogas desarrollan dependencia psíquica y cierta tolerancia.

Los remedios, después de varios estudios, las Autoridades Sanitarias y Policiales han formulado una serie de sugerencias para poder detener el abuso de estas drogas. Entre ellas, añadir productos irritantes a los disolventes y otros que produzcan náuseas desagradables, que desalienten a sus posibles consumidores.

La sintomatología de las personas que inhalan estas sustancias suele presentar los siguientes síntomas:

- Irritación nasal (goteo)

- Enrojecimiento y humedad en los ojos.

- Dilatación de las pupilas.

La intoxicación suele durar de 30 a 35 minutos y al finalizar ésta el individuo no recuerda lo sucedido en ese lapso de tiempo.

viernes, 21 de julio de 2006

El lince ibérico.-

El lince ibérico.-

Dos fotos de uno de los animales que por antonomasia son un signo de la geografia española, que por desgracia para él y para todos, está en vías de extinción. Son dos imagenes maravillosas donde se ven los rasgos fantasticos de tan ejemplar mamifero, así como su fuerza y brillantez, donde se ve que es un cazador, sus rasgos de felino.-
En el futuro habrán mas



Las drogas tóxicas, fuente de destrucción masiva (6ª parte)

Las drogas tóxicas, fuente de destrucción masiva (6ª parte)

En está sexta parte continuo con el patrón con los estimulantes.

Estimulantes

Historia

En general, los estimulantes son sustancias químicas (naturales o sintéticas) que afectan al sistema nervioso central (SNC), acelerando sus actividades.

Entre los estimulantes naturales destacan la Epinefrina y la Efedrina, que se encuentran respectivamente, en los animales y plantas. Otros, como las Anfetaminas son productos sintéticos obtenidos en laboratorio.

El estimulante más conocido y abusado es la cafeína, que es uno de los ingredientes del café, té, la cola y otras bebidas; sin embargo, su empleo es aceptado socialmente y no constituye un problema en cuanto al abuso.

De entre todos los estimulantes, el primero que se descubrió, en 1890, fue la Epinefrina. Pronto se conocieron sus efectos estimulantes, entre ellos: Elevación de la presión sanguínea, intensificación del ritmo cardíaco, elevación del nivel de azúcar en sangre; constricción de los vasos sanguíneos periféricos, dilatación de las pupilas, etc.

En 1900 se empezó a estudiar la Efedrina, obtenida de una planta, descubriéndose que sus propiedades eran de acción similar a las de la adrenalina, con posibilidad de ser usada en el tratamiento de asmáticos. La escasez y las necesidades médicas impulsaron a la busca de estimulantes sintéticos y así, en 1929, se sintetizó la Metanfetamina.

Posteriormente, se descubrió otra sustancia con propiedades vasoconstrictoras útiles para poder combatir las congestiones producidas por los resfriados, inicialmente conocida como Bencedrina y posteriormente como Anfetamina.

Usos médicos

Durante la década de 1930, en el apogeo del descubrimiento de las anfetaminas se proclamó la eficacia de estos productos para tratar la narcolepsia, alivio y prevención de la fatiga, prevención y tratamiento de conmociones quirúrgicas y traumáticas y mantenimiento de la presión sanguínea durante las intervenciones quirúrgicas.

Sin embargo, se ha demostrado que no constituyen un buen tratamiento para la mayoría de los casos anteriores, salvo en:

- Narcolepsia (tendencia morbosa e irresistible al sueño) Para más información sobre está enfermedad pinchar aquí: http://www.narcolepsia.org/index2.html

- Trastornos hipercinéticos (Se trata de un grupo de trastornos caracterizados por un comienzo precoz, la combinación de un comportamiento hiperactivo y pobremente modulado con una marcada falta de atención y de continuidad en las tareas y porque estos problemas se presentan en las situaciones mas variadas y persisten a lo largo del tiempo.
Suele aceptarse que ciertas anomalías constitucionales juegan un papel clave en la génesis de estos trastornos, pero de momento no se conoce una etiología específica. En los últimos años se ha difundido el término diagnóstico de "trastorno por déficit de atención")

- Estados maniaco-depresivos. Para saber más: http://www.lab-fournier.com/aen/52_65.htm

- Psicosis esquizoide.

Entonces debido a que si sirven como tratamiento médico para estos casos, existe pues una dosis terapéuticas que oscilan entre los 15 y 30 miligramos por día, que pueden ir aumentando progresivamente hasta los 50 en los casos de narcolepsia, sin que exista riesgo de muerte.

Las dosis letales pues, varían en función del individuo, como casi todas las drogas. Han existido casos de muertes por sólo dos miligramos, y todo lo contrario ha llegado a haber otros abusadores que han llegado a aumentar la dosis hasta 1700. Los usuarios habituales pueden tolerar normalmente dosis entre 200 y 1000 miligramos al día.

Las anfetaminas se presentan en el comercio lícito en forma de tabletas, cápsulas y ampollas, siendo prescritas para consumo oral o inyección. Sin embargo, sus abusadores amplían las vías de administración a la endovenosa, machacando la píldora y disolviéndola en agua (el famoso “speed”), que muy a menudo suele provocar graves infecciones hepáticas, abscesos y aun la muerte en casos de sobre-dosificación, como ya paso en Málaga hace algún tiempo atrás. Generalmente las personas abusan de estas sustancias las adquieren en el mercado negro, que se abastece de robos en farmacias, de falsificaciones de recetas médicas o de laboratorios clandestinos, siendo estos la última y la solución más utilizada.

Efectos. Peligros del abuso.

En lo físico, produce excitación e hiperactividad; irritabilidad y agitación; locuacidad y tartamudeo; pérdida del apetito; insomnio; dilatación de pupilas; aturdimiento y temblores; labios resquebrajados; agresividad y violencia; tics; diarreas; pérdida de color de la piel; mayor respiración (hiperventilación); boca seca y frecuentes micciones, como sudoración excesiva de las manos.

En lo psíquico, produce pánico y confusión; ansiedad; euforia; alucinaciones y en casos de grandes dosis pueden provocar desórdenes mentales transitorios que requieren hospitalización.

Después de la intoxicación no se observan síntomas específicos, pero generalmente se tiene depresión, trastornos gastrointestinales, debilidad, temblores, somnolencia, fatiga y aumento del apetito. Cuando a una persona que ha abusado sostenidamente de esta droga, se le suspende bruscamente, puede sobrevenir una depresión tan aguda que es capaz de inducirla al suicidio. Se puede decir que una persona que ha abusado de las anfetaminas durante largo tiempo, es irritable e inestable y sufre trastornos de índole social, intelectual y emocional.

Las anfetaminas no producen dependencia física, pero sí una gran dependencia psíquica y desarrollan tolerancia, que es uno de los grandes peligros que generan estas y todas las drogas.

La muerte por sobredosis es debida pues, a un colapso cardiovascular y posterior “coma”.

Y como todos sabemos, esta droga es un gran problema en España, por que su abuso está demasiado arraigado. Legalmente, España es uno de los países que ocupa los primeros puesto en producción mundial, con infinidad de especialidades farmacéuticas. Pues de aquí también España, se encuentra en un lugar muy destacado en cuanto al tráfico ilícito de estas sustancias. Y la tolerancia de estás drogas produce que los consumidores suelan utilizarlas combinándolas con opiáceos y barbitúricos.

Más estimulantes

Khat (Chata Edulis)

Es un estimulante de origen natural que se extrae de las hojas de la planta “Khatedulis”, la cual es difícil encontrar en España. Sus principales cultivadores son Kenia y parte del norte y Oriente medio de África.

Es un arbusto que tiene la hoja perenne y flores blanquecinas parecidas al te. Se toma igual que la Datura, haciendo previamente brebajes o masticando las hojas. Las hojas, tienen unos efectos estimulantes, traducidos en euforia y excitación. Son efectos psíquicos similares a las anfetaminas.

MDMA

Es una sustancia estimulante muy reciente y bastante famosa, por su gran instauración. Produce los efectos de elevación de la temperatura corporal, síntoma que se agrava aún más ya que está droga impera en las discotecas, donde se suele pasar largas horas bailando. Otras reacciones son la aparición de coágulos sanguíneos, la paralización de los músculos y el paro del riñón.

Pueden producirse además, reacciones alérgicas individuales después de la primera toma de la droga, problemas hepáticos ocasionados por el consumo prolongado y una degradación del cerebro que puede provocar psicosis.

ICE (hielo)

Esta droga es el clorhidrato de metanfetamina bajo forma cristalina. Es un derivado de las anfetaminas y su primera elaboración data de 1919 en Japón. Sus principales síntomas son los mismos que las anfetaminas y su situación se encuentren en toda la zona Asiática y en los EEUU.


miércoles, 19 de julio de 2006

Las drogas tóxicas, fuente de destrucción masiva (5ª parte)

En esta quinta parte, como sigue el guión que marque en los primeros artículos, empiezo con los psicotrópicos. Existen unas sustancias naturales o sintéticas que están enmarcadas dentro del vocablo general “droga” y que una vez introducida en el organismo humano alteran física y psíquicamente su normal funcionamiento. A estás sustancias se les ha dado el nombre común de “psicotrópicos”. Son unas de las drogas más destructivas que existen.

Psicotrópicos: aspecto legal

Los psicotrópicos están regulados por el Convenio Internacional de sustancias Psicotrópicas de Viena, de 21 de febrero (BOE núm. 218, de 10/09/1976)

Dicho Convenio es bastante complejo, pero como resumen de este cabe destacar:

1. Establece las sustancias psicotrópicas, según las Listas I, II, III y IV que se anexionan al Convenio (la tabla incluida en el artículo 1º y 2º, de las sustancias psicotrópicas).

Lista I: Los alucinógenos y THC del cannabis.

Lista II: Los estimulantes (anfetaminas).

Lista III: Los deprimentes sedantes (barbitúricos).

Lista IV: Los deprimentes hipnóticos y calmantes.

Los alucinógenos de la Lista I son productos ilegales y prohibidos para el consumo, salvo casos excepcionales de investigación científico-médica.

Los productos de las Listas II, III, IV, son legales cuando cumplen las disposiciones que los regulan e ilegales cuando no las cumplen.

En el Convenio establecen otras cosas como fiscalización y seguridad de los productos antes mencionados, pero no voy a mencionarlo, por que no viene al caso.

Alucinógenos

Hay tres tipos, los naturales (Mescalina, datura, etc.), los semisintéticos (LSD) y los sintéticos (STP, PCP, etc.). Voy a seguir esta pauta para ir enumerándolos.

Definición de los alucinógenos

Son sustancias que, distorsionan la percepción de la realidad objetiva. Afectan a los sentidos y provocan alucinaciones

Efectos

En general, los efectos no dependen únicamente de la droga tomada, sino que son modificados por el estado de ánimo del individuo, su actitud mental y el ambiente que le rodea. Distorsionan o intensifican los sentidos de percepción; es frecuente “ver sonidos”, “oír colores”. Disminuyen la facultad de distinguir entre la realidad y la fantasía. Desproporcionan las nociones de dirección, distancia y tiempo.

Efectos fisiológicos: Dilatación de las pupilas; los ojos se vuelven muy sensibles a la luz; frecuente desasosiego; insomnio; taquicardia; hipertensión; aumento del sudor y frío intenso. Los efectos mentales son imprevisibles y van desde el regocijo y las risas placenteras, visiones autodestructivas, pánico o psicosis paranoica, alucinaciones, hasta la locura transitoria o permanente. En estos efectos imprevisibles radica el mayor riesgo de estas drogas. Producen dependencia psíquica; no producen dependencia física; desarrollan tolerancia y tolerancia cruzada con otras drogas alucinógenas. Pasados los efectos, suelen deprimir al individuo.

Alucinógenos Naturales

Peyote-mezcalín (o mescalina)

El peyote es un cactus mejicano, que se encuentra también en el SO de EEUU. El principio activo de la planta, de unos 40 cm, es la mescalina que se encuentra en los capullos del cactus.

La denominada mescalina es debida al uso que de este alucinógeno hicieron los indios mescaleros, los cuales lo consumían comiéndose los “botones” o cabezas de la flor tras haberlas puesto a secar previamente.

La mescalina se toma por vía oral, generalmente reducida a polvo. La dosis normal es de 350 a 500 mg, la letal superior a 1gr; la reacción tarda en aparecer dos o tres horas y las alucinaciones permanecen de 5 a 12 horas.

En las 2 ó 3 horas primeras se presentan temblores y fuerte sudor, después se producen alucinaciones. Pasados los efectos, el individuo entra en un sueño profundo y se levanta con resaca. Este producto, no es fácil de conseguir en España, pero no imposible, por el mercado negro.

Hongo theonanacalt (Psilocibina y psilocina)

La palabra “Theonanacalt” significa “carne de dioses”. Es un hongo que se cría entre los excrementos de las vacas y se da en Méjico. También es llamado “psilocybe” y hongo sagrado.

Los alcaloides que contiene dicho hongo son la psilocibina y psilocina.

La psilocibina es mucho menos potente que la LSD. La dosis normal es de 4 a 8 miligramos; los efectos duran de 4 a 6 horas. Al cabo de la primera hora comienzan alucinaciones muy brillantes en colores. Después aparecen temblores, náuseas, frío intenso en los miembros y alteraciones graves en las nociones del tiempo y distancia; más tarde cuando se acuestan, los individuos que la toman se encuentran muy cansados.

Los consumidores secan los hongos y luego los reducen a polvo, consumiendo en cada dosis 15 hongos. A la larga, el consumo continuado provoca el envejecimiento prematuro.

Esta droga se está haciendo un hueco en las drogas instauradas en Europa, por sus efectos similares al LSD.

Agaria Volante (amanita muscaria)

Su alcaloide es la “muscarina”. Es muy peligrosa, incluso tres de estos hongos puede causar la muerte. Es utilizada en poblados primitivos del NE y centro de Siberia. Es difícil encontrarla, para bien de todos.

Ololihuqui o volúbilis

Es una planta muy bonita en forma de hiedra. El principio activo lo tiene la semilla dura y negra que se tritura y se coloca a macerar durante dos o tres días; el líquido resultante se cuela y se bebe. También se pueden comer directamente las semillas, pero se necesita mucha cantidad de ellas alrededor de unas 300.

Su uso no es muy frecuente y se limita prácticamente en Méjico. Se le denomina también “Morning Glory”

Es poco conocida en España y en Europa.

Datura

Es una planta que tiene muchas variedades, con flores de distintos colores, acampanadas. Se encuentra mucho en el Suroeste de EEUU y en España también la tenemos en muchas regiones. En EEUU se conoce vulgarmente con el nombre de “hierba de Jimson” y en España, entre más de 60 acepciones, como “semilla del diablo”. Llegaron a Europa procedentes de América, traídas por los descubridores españoles. Existen 9 tipos de esta planta. Nace en primavera y muere en invierno; sus semillas son parecidas a una judía.

Se le han dado aplicaciones anestésicas y afrodisíacas.

Se puede consumir tomada, cocida su semilla, en cataplasma o haciendo una infusión de sus pétalos.

En Canarias se está abusando de ella y se piensa que pueden surgir problemas de consumo en la península.

Otros Alucinógenos Naturales

Existen infinidad de plantas alucinógenas repartidas por todas las regiones del mundo, pues cada tribu o civilización conocieron y conocen actualmente diversas plantas con efectos alucinógenos. Podemos citar por ejemplo la Ayahuasca (la primera imagen), de la cual se obtienen dos alcaloides, la yagueína y la harmalina.

La Cohoba, acacia niopo y peregrina piptadenia, de las cuales se obtiene la bufoteína. Este alucinógeno también se extrae de la piel de ciertos sapos.

Alucinógenos semisintéticos

LSD-25 (dietilamida del ácido lisérgico)

Orígenes

La LSD es una droga semisintética, pues se obtiene por síntesis del ácido lisérgico, que se encuentra en forma natural en el “cornezuelo del centeno”. El cornezuelo es una enfermedad del centeno y antes de ser descubierta la LSD ya se conocían sus efectos analgésicos. Consiste en un hongo llamado “Claviceps purpúrea”. Durante siglos las comadronas europeas han administrado cornezuelo a las mujeres embarazadas para ayudarlas a dar a luz y calmar sus dolores, aunque mal empleado podía matar al bebé y a la madre.

La LSD fue sintetizada en 1938 por el químico alemán Hoffman, que la denominó Lyseg Säure Diathylamid, en alemán que resulto finalmente la abreviatura LSD.

La LSD, se utilizó en medicina en múltiples tratamientos, desde rehabilitación de alcohólicos hasta casos de frigidez, pasando por alteraciones psiconeuróticas infantiles.

Pronto vino la publicidad y numerosas publicaciones recomendaban su uso entre los jóvenes, asegurando que producía experiencias de gran belleza, amor, erotismo, misticismo, aumento de la creatividad y comprensión de la verdad de la vida. Posteriormente aparecieron las consecuencias imprevisibles de esta droga: los “viajes” terroríficos, el pánico, la locura, las deformaciones genéticas, etc.

Fases y tiempos de un viaje de LSD

Línea de comportamiento normal

56 HORAS

15 HORAS

2-3 HORAS

POST-VIAJE

COLGADO

VIAJE

PRE-VIAJE

Efectos en el pre-viaje (2 a 3 horas)

Se caracteriza esta fase por un estado de ansiedad, miedo, recuerdos de experiencias desagradables, tendencias al suicidio, ataque a otras personas.

Efectos en el viaje (15 horas)

En general, todos los ya apuntados para los alucinógenos, y en particular:

 En lo somático: Dilatación de pupilas, descenso de temperatura, carne de gallina, sudor, frío y aceleración del ritmo cardíaco.

 En la percepción: Alteración de la forma de percibir los colores; confusionismo en el espacio y el tiempo; confusionismo de los sentidos; potenciación de la vista y el oído.

 En lo psíquico: Disminución de la capacidad para razonar lógicamente, despersonalización, alucinaciones y locura transitoria o permanente.

En toda sesión de LSD hay una persona que relata las visiones placenteras a los “viajeros”, para iniciarlos en un buen viaje y además permanece vigilante para evitar posibles accidentes.

Esta persona denominada “guía”, es generalmente un drogadicto con experiencia en el consumo de LSD y durante la sesión no se droga. El “guía” pues, cumple dos misiones importantes:

1º) Incita con sus relatos a que los drogados puedan lograr un buen viaje.

2º) Impide cualquier desenlace peligroso de los efectos de un mal viaje

Como actúa la LSD

La LSD puede ser tomada por vía bucal o inyectada en vena. Si se toma por vía bucal, del estómago pasa a la sangre y de aquí al cerebro. Si es inyectada, pasa directamente al cerebro.

Una vez en el cerebro, se estabiliza entre las conexiones nerviosas de los sentidos, produciendo algo similar a lo que sucedería si en una centralita de teléfonos se intercambiaran las clavijas de las comunicaciones que en un momento determinado se estuvieran celebrando. Así, la presencia de LSD en el cerebro intercambia los terminales de información de los diferentes sentidos (vista, oído, tacto, etc.) produciendo en el individuo las sensaciones ya citadas de ver sonidos, oír colores, etc.

Con una dosis normal, tras el momento álgido del viaje, comienzan a descender los efectos, para pasar ala fase del post-viaje y recuperar la línea de comportamiento normal. Con una sobredosis, una vez alcanzados los efectos máximos, la curva no desciende. Esto significa que el cerebro queda lesionado, produciéndose locura permanente.

Efectos en el post-viaje

Después de haber pasado los efectos, se entra en un estado de depresión y ansiedad aguda.

Efectos de rebote (Flash-Back)

Consiste en que sin haber tomado la droga nuevamente, después de una o varias experiencias, pueden presentarse instantáneamente las alucinaciones sentidas hace días, semanas o meses. Este fenómeno es imprevisible y puede permanecer durante minutos o incluso horas. Este es de las peores secuelas que se obtienen del consumo de la LSD, simplemente, por haber probado la LSD una vez, como algunos empiezan, puedes llegar a tener estos síntomas de por vida. El consumo de una sola vez, como el consumo continuado puede causar efectos similares a todos los síntomas de esquizofrenia, como delirio, paranoia, confusión mental, sensación de distancia del medio circundante y catatonia. A menudo, la persona habla poco y de una manera incomprensible, después de haber tenido sus efectos en los rebotes que producen.

Peligros de su uso

 Autolesiones y suicidios: Es frecuente tocar el fuego, arrojarse al vacío desde gran altura (deseo de volar), intentar parar un tren o un coche en marcha (sentimiento de gran potencia muscular, pensándose invencible).

 Locura permanente: Quedar “colgado” por sobredosis.

 Rebote: Anteriormente descrito, con riesgos para terceros.

 Daños a los cromosomas con las consiguientes deformaciones genéticas para los descendientes.

 No desarrolla dependencia física, pero sí dependencia psíquica, tolerancia y tolerancia cruzada con otras drogas alucinógenas.

Dosis y modos de consumo

En estado puro es un polvo blanco, soluble en el agua, que aparece en el mercado ilícito en diversas formas de presentaciones: Terrones de azúcar, volcanes, micropuntos, estrellitas, pastillitas, en papel secante, láminas, miniaturas de celuloide, etc.

Lo más asombroso es la cantidad necesaria para emprender el “viaje”: La dosis normal oscila entre 100 y 200 microgramos, es decir, con un gramo de LSD se pueden hacer 10.000 “viajes”. A partir de 25 microgramos ya surte efectos (1 microgramo=1/1.000.000 gr.). Por ello, su contrabando se hace muy difícil de detectar dado el escaso volumen que se necesita para su ocultación.

El consumo debe hacerse rápidamente, pues en pocas semanas los “ácidos” (así llamados en el argot) se “pasan”, perdiendo sus propiedades. La luz le ataca considerablemente.

Las dosis se fabrican en laboratorios clandestinos, disolviendo previamente la droga en proporción adecuada, depositando posteriormente una o dos gotas en soportes porosos.

Alucinógenos Sintéticos

Hay muchas drogas sintéticas alucinógenas y cada día el desarrollo de las investigaciones científica consigue descubrir otras nuevas, como el PCP (Fenociclidina), STP (Dimetoximetanfetamina), DMT (Dimetiltriptamina), DET (Dietltriptamina), y un largo etc.

PCP

La PCP (fenociclidina) se empezó a fabricarse en los 50 como anestésico intravenoso. El uso en seres humanos se dejo en 1965 al descubrir que los pacientes se mostraban siempre agitados, delirantes e irracionales mientras se recuperaban de sus efectos anestésicos. La PCP se fabrica ilegalmente en laboratorios clandestinos y se vende en la calle con los nombres de Angel dust, ozone, wack y rocket fuel (polvo de ángel, ozono, chifladura y combustible de cohete). Killer joints y crystal supergrass, (superhierba cristal y porros mortales) son nombres en el argot que se refieren a la combinación de PCP con marihuana. La distinta cantidad de nombres vulgares de la PCP refleja sus efectos raros y volátiles.

La PCP es un polvo blanco cristalino que se disuelve fácilmente en agua o alcohol. Tiene un sabor químico amargo distintivo. Se puede mezclar con facilidad con colorantes y se vende en el mercado de drogas ilícitas en forma de diversas clases de tabletas, cápsulas y polvos de colores. Por lo general, hay tres formas de uso: se inhala, se fuma o se come. Para fumarla se suele aplicar a hojas de plantas, como menta, perejil, orégano o marihuana.

Peligros para la salud

La PCP es adictiva, como la LSD; o sea, su uso suele llevar a la dependencia psicológica, tolerancia y tolerancia cruzada con otras drogas, como el LSD. Además, el comportamiento del consumidor hace que buscar la forma compulsiva de obtener esta sustancia. La PCP se introdujo como droga de venta en la calle en los años sesenta y adquirió rápidamente la fama de que causaba reacciones adversas y no valía la pena el riesgo (cárceles, y drogadictos enganchados).Sabiendo sus efectos, bastantes personas la usan de una forma constante y regular. Algunos persisten en el uso de PCP debido a sus propiedades adictivas. Las razones aducidas a menudo por los usuarios como factores del uso continuo de PCP son la sensación de fuerza, poder e invulnerabilidad y un efecto insensibilizante en la mente, parecidos a los efectos de la LSD.

Muchos usuarios de PCP como de LSD llegan a las salas de urgencia como consecuencia de los efectos psicológicos desagradables o de dosis excesivas de la droga. En el ambiente del hospital o de la cárcel, a menudo se ponen violentos o suicidas y constituyen un verdadero peligro para otros y para sí mismos. Deben mantenerse en un ambiente de calma y no se deben de dejar solos.

Con dosis bajas o moderadas, los efectos fisiológicos de la PCP incluyen leve aumento de la frecuencia respiratoria y elevación más pronunciada de la tensión arterial y la frecuencia del pulso. La respiración es superficial y ocurren rubor y sudor abundante. También puede haber adormecimiento generalizado de las extremidades y falta de coordinación muscular. Los efectos psicológicos incluyen marcados cambios en las sensaciones del cuerpo, similares a los relacionados con la intoxicación etílica. El uso de PCP por adolescentes puede obstaculizar la producción de hormonas del crecimiento y desarrollo normales y el proceso de aprendizaje.

Con dosis elevadas, se reducen la tensión arterial, la frecuencia del pulso y la respiración. Esto puede ir acompañado de náuseas, vómitos, visión borrosa, movimiento rápido de los ojos hacia arriba y hacia abajo, babeo, pérdida del equilibrio y mareos. Los efectos psicológicos de las dosis elevadas incluyen impresiones falsas y alucinaciones. La PCP como la LSD puede causar efectos similares a todos los síntomas de esquizofrenia, como delirio, paranoia, confusión mental, sensación de distancia del medio circundante y catatonia. A menudo, la persona habla poco y de una manera incomprensible.

Las personas que usan PCP por períodos prolongados tienen pérdida de la memoria, dificultad para hablar y pensar, depresión y pérdida de peso. Estos síntomas pueden persistir hasta un año después de dejar de usar PCP. También se han notificado trastornos emocionales. La PCP tiene efectos sedantes y la interacción con otros depresores del sistema nervioso central, como el alcohol y las benzodiacepinas, puede causar coma y hasta la muerte.

STP

El STP (Serenidad, Tranquilidad, Paz) apareció en la escena psicodélica a finales de los años sesenta, en cápsulas blancas y azules. Químicamente está relacionado con la anfetamina y la mescalina y sus efectos pueden durar hasta 24 horas.

Es más probable que resulte un "mal viaje" del STP que de los demás alucinógenos.

Su nombre químico es dimetoximetanfetamina, acortado a DOM.

Se conocen poco sus efectos farmacológicos o psicológicos.